* España es uno de los cinco mayores importadores de manga del mundo (pues menos mal, creo que son los únicos cinco porque aquí importamos lo mínimo)
* Dragon Ball y Shin-chan son dos de las sagas más existosas

España se encuentra entre los cinco países importadores de manga más importantes del mundo. Los otakus nacionales son capaces de estudiar japonés dibujando manga, o forzar la vista para leer en castellano de derecha a izquierda y de arriba abajo al modo oriental.

Barcelona acogerá este otoño su XV Salón del Manga, que espera reunir a más de 60.000 personas en torno a talleres de cómic, pantallas de videojuegos, comida robótica (?) o papel higiénico en los que la protagonista de una historieta exhibe accidentalmente sus bragas (????).

El virus manga se inyectó en Europa gracias a una inusitada ansia de violencia (jo jo jo). En España, en concreto, de la mano de Dragon Ball. Las aventuras de Son Goku, un joven estudiante de artes marciales con poderes sobrenaturales, le convirtieron en el cómic de origen extranjero más leído de la historia de España.

Desde Tokyo Anime Center observan ahora con «agradable sorpresa» el éxito en España del irreverente niño de cinco años Shin-chan, cuyo burdo lenguaje y exhibiciones de nalgas le convirtieron en protagonista de los debates políticos de un buen puñado de cámaras autonómicas, que pedían su retirada de sus respectivas televisiones públicas.

El personaje no alcanzó jamás en el país nipón el éxito logrado en España porque "las madres japonesas no permiten a sus hijos consumirlo" (si es que el mundo está muy equivocado con la conducta de los Japoneses, son los más educados y los menos violentos, la gente piensa que por dibujar "violencia" ellos son unos sádicos o algo) lamenta Koji Senda, portavoz de esta organización.

Uno de los dramas que conlleva la expansión del manga en España es la crisis del mercado nacional. Mortadelo y Filemón han tenido que hincar la rodilla ante la seducción japonesa (igual les mola...).

Las editoriales niponas han señalado a España como uno de sus principales objetivos comerciales en Europa, por lo que están adaptando sus productos para captar, especialmente, a un emergente público femenino.

Para ello, modifican sustancialmente de sus argumentos el rol de la mujer, que en la sociedad japonesa ejerce con disciplina una valorada sumisión que no atrae en absoluto al sector femenino de la población española.

¿porque siempre somos nosotros los que se tienen que adaptar al mundo? siempre lo mismo, no aprenderemos nunca, que se adapten a lo que hay igual que hacemos nosotros tanto dentro como fuera del país.

Incluso los mangas no los ponen en el sentido de lectura español, me encanta el manga el anime y la cultura Japonesa, pero si ellos tubieran que leer un tebeo en el sentido nuestro que se jodan, lo siento, y si tienen que ver nuestras costumbres que es como deberia ser y no les gusta que se aguanten.