Pongo esta noticia porque mira que llega a ser cutre la gente, es pa echarse a reir :

Latreasa L. Goodman, de Florida (EE.UU.) cuando, al ver que faltaba un McNugget (pieza de pollo rebozado) en su menú, llamó a la policía. Sin duda sabía que la policía tiene plena autoridad en asuntos de comida rápida.

“Esto es una emergencia”, decía ella por teléfono al agente, “Si lo hubiera sabido que tenían McNuggets no les hubiera dado mi dinero. Me están ofreciendo una hamburguesa más grande a cambio, pero no la quiero”.

Por supuesto el agente juzgó que, dada su actitud madura, Latreasa sería capaz de resolver sola su problema, pero se equivocó… la afectada llegó a llamar tres veces a la policía contando su terrorífico caso. Hasta que la pasma perdió la paciencia.

Así, ahora Goodman se enfrenta a cargos por haber molestado a los chicos de azul. Esperamos que el jurado del juicio no esté formado por pollos.